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Full text of "Nuestra Raza n4 nov 1933"

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NUESTRA RAZA 



Revista Mensual—Organo de la colectividad de color 

Redacción: Constitución 1760 


Año l 


CUERPO DE REDACCION 

PILAR E- BARRIOS, CASIMIRO L. GUTIERREZ, ELEMO CARRAL, CEFF.RINO GUTIERREZ 
FELICIANO A. BARRIOS, E. BUSTAMANTE RIBEIRO, VENTURA BARRIOS 
Cronista Social: Srta. SELVA ESCALADA 


Toda correspondencia, giros, etc. debe ser dirigida a la Redacción. Toda colaboración aunque traiga seu 
dónimo debe venir firmada.- No se devuelven los originales sean o no publicados. Toda 
persona de color puede colaborar en esta revista. La dirección no se res¬ 
ponsabiliza de las ideas vertidas por los colaboradores 


Grano de arena 


Venciendo mi natural indolencia, 
me he decidido a borronear unas 
cuartillas para presentarme en el 
campo de combate. Es para mi un 
tamo violento, porque con mis mo¬ 
destas palabras no diré lo que otros 
compañeros con clara Visión del rol 
que representan en estos instantes, 
han dicho. — Empero, compenetra¬ 
do de que es necesario aportar el 
grano de arena, por pequeño que 
él sea, me he decidido a hacer lo 
que esté al alcance de mi esfuer¬ 
zo en pro de esta iniciativa, que 
ha logrado romper los escollos que 
obstaculizaban la obtención de un 
órgano que en la prensa represen¬ 
tara a nuestra raza. 

El hombre de color, hoy día con 
más capacidad, estaba en el deber 
de hacer valer sus derechos socia¬ 


les y dar ante todos la pauta de 
que sabe desempeñar tal o cual 
empresa. Esa es la ruta que enca¬ 
mina hacia la liberación del pen¬ 
samiento humano. 

El engrandecimiento de nuestra 
raza; he ahí el punto en que deben 
converger nuestras aspiraciones y 
es a la juventud a quien tócale 
afrontar la situación de inercia en 
que nos encontramos haciendo lle¬ 
gar como un chispazo de luz que 
se encienda en todos los espíritus, 
y enarbolando como bandera la 
cultura de nuestra raza. 

De ello han de enorgullecerse, 
y beberán en su estímulo, las ve¬ 
nideras generaciones. 


F. A. B. 



2 


X V E S T L’ A II A Z A 


De JOCELIN 


Confirmando Ja impresión 
agradable del primer número, 
Nuestra Raza renueva en su se¬ 
gunda presentación, ante nues¬ 
tros ojos, un tanto sorprendidos, 
el encuentro visual de su notoria 
galanura. 

Bella presencia, con hermoso 
y fecundo contenido' 

El poeta hicaragüense se da¬ 
ría por satisfecho; pues si el zu¬ 
mo es añejo, lo ofrendan en fi¬ 
no bacarat. 

Rodó decía aludiendo al título 
de Prosas Profanas, que le recor¬ 
daba por su evidente y distingui¬ 
da gracia, la alegría aristocrática 
y bulliciosa del champagne. 

Bien está, pues Nuestra Raza, 
con la bella alegoría de su carᬠ
tula, pues dispone el ánimo -en 
sentido de gustar, con deleite, los 
exquisitos néctares espirituales 
de sus colaboradores. 

Nosotros hemos abrevado, en 
su linfa; nuestra sed está colmada 

El recuerdo dedicado a nues¬ 
tro inolvidable Pedro, y firmado 
por Horacio, causó en mi es¬ 
píritu — excéptico hasta la 
negación en la actualidad, — el 
efecto tónico de la ducha, luego 
del esfuerzo musculoso. 

Que hermosas sugestiones nos 
'acariciaron, cuando apuramos 
aquella lectura. 


Porque a nosotros, que nos place 
ser un tanto románticos, nos re¬ 
sulta un incomparable espectácu¬ 
lo, ver juntos a los seres que 
amamos. 

Por eso tiene que sernos muy 
grato, ver a Pedro evocado por 
Horacio. 

El uno preside nuestra vida des¬ 
de la eternidad, y el otro es el 
amigo y el maestro de la inicia¬ 
ción, de los días, preñados de las 
más dulces promesas, de la Agru¬ 
pación y la Propaganda 

Sigamos. 

Hemos apreciado, a través de 
las notas que firma V. Barrios 
la conceptuosa madurez de sus 
reflexiones, — hemos recordado, 
con renovado e integral cariño Al 
del Paleto, y Cardozo revela, pese 
al desorden de su prosa, la cali¬ 
dad de un chispeante causseur. 

De Nagel nos vedan decir lo 
que opinamos, vínculos fraterna¬ 
les. 

Vamos a cerrar estas líneas, pe¬ 
ro antes queremos dejar expresa 
constancia de nuestra emociona¬ 
da adhesión a la nota que dedica 
Nuestra Raza a enaltecer la me¬ 
moria del malogrado Jorge Maciel 
Brown. 

Pobre .Jorge: Haberse ido tan 
Apronto de la vida, él que la ama¬ 
ba tan entrañablemente. 

Nunca se le recordará bástente. 


X n E S T l\ J U A z A 


3 


I E1 principio básico de 
nuestro periodismo es 
mantener latente la uni¬ 
dad del elemento, exten¬ 
der y fortalecer ese con • 
cepto de solidaridad ra¬ 
cial conjuntamente con 
la propagación de las 
ideas y propósitos que 
han de coadyuvar a la 
elevación moral y cultn- 
ral del medio ambiente. 

No puede ni debe ser 
de otra manera. Siendo 
como es el vínculo di¬ 
recto de difusión de nues¬ 
tras aspiraciones e idea¬ 
les y lugar propicio pa¬ 
ra ratificar o rectificar 
las sugestiones que en 
pro del engrandecimien 
$ to social colectivo en él 
< se sugieran, es pues ló- 
) gico presumir que la co- 
( lectividad necesita una 
) prédica leal, sincera, cá- 
' lida y cordial, p'ara que 
| se filtre hondamente en 
\ la masa y con especial 
) interes en los espíritus 
\ indiferentes o remisos. 

) Podrá haber dualidad 

i 


Sugestión 
sobre la 
prédica 

de criterio o deslizarse 
algún error de aprecia¬ 
ción— error humano es 
—en la lucha continua 
de la ardua tarea que nos 
hemos impuesto con 
nuestra afición periodís¬ 
tica, pero como una co¬ 
sa es teorizar y otra bien 
distinta contribuir con 
una .mínima parte a la 
obra que tan fervorosa¬ 
mente se anhela. Y más 
aún, cuando se pone al 
servicio de la realiza¬ 
ción de tan bello ideal 
honestidad, la prédica, 
por modesta que ella fue¬ 
re reflejará en el ambien¬ 
te colectivo con proyec¬ 
ciones saludables e im¬ 
pregnará la fé y el amor 
a la justa causa. Eviden¬ 


temente no es otro el s 
objetivo que pueda pre- ) 
tenderse en los días que ( 
corren en que todo pa- ) 
rece que tiene carácter ' 
transitorio. ( 

Abrigo la convicción ( 
de que la prédica sana > 
repercute en la concien- ) 
cia de nuestros congé- | 
neres y que no serán en > 
vano los esfuerzos que i 
se realicen. j 

Hora vendrá en que / 
la juventud levante en ( 
sus manos colmadas de ) 
entusiasmos, el fruto de ( 
la simiente que fuera es- ) 
parcida noblemente en ( 
la prédica de solidaridad. ) 
Mientras tanto siga- ) 
mos con perseverancia J 
nuestra marcha desple- / 
gando al viento los plie- \ 
gues de la bandera op- ) 
timista, y avacemos! Pe- \ 
ro avancemos según la í 
norma que recompen- ( 
daba Goethe: «sin prisa í 
y sin pausa , como la ( 
estrella ». > 

Nagel ? 



Con Inmenso placer trazo estas 
lineas para Nuestra Raza, revista 
que con tanto acierto y desinterés 
dirijen los hermanos Barrios, se¬ 
cundados por una ^pléyade de es¬ 
forzados luchadores como lo son 
Cabral, Bustamante y los Gutiérrez 
y cuyo fin es realizar obra sana 
en beneficio de nuestra colectivi¬ 
dad. 


El móvil que guía a estos pala* 
diñes de nuestra raza no es otro 
que el <^e acercamiento espiritual 
entre nuestros elementos, ya tan 
desprestigiados debido a distintos 
factores que en ello han influido 
y al prejuicio predominante que es 
necesario desvirtuar. 

Pero es preciso para que tan 
loables fines lleguen a realizarse 
y la misión que se han impuesto 
se vea coronada con el éxito, que 


4 


muestra raza 


(Di saludo a “Duestra Ra3a ” 


Mi saludo a esta simpática re¬ 
vista tenía que ser oportuno, sin 
demora, inmediato a la grata im¬ 
presión que su llegada a mis ma¬ 
nos produjo en mi espíritu; pero 
mis muchas ocupaciones detuvie¬ 
ron mi propósito, de ahí, que re¬ 
cién en el cuarto número llega mi 
saludo hasta sus directores y mi 
pensamiento a sus columnas. 

Bien venida'sea pues «Nuestra 
Raza»! Desaparecida recientemen¬ 
te «La Verdad», periódico que en 
sus dos épocas reveló la cultura 
superior y la inteligencia de todos 
aquellos hombres que en todas las 
circunstancias procuraron que nues¬ 
tra organización social fuera per¬ 
fecta, se adivinaba — permítaseme 


todos contribuyan a la obra. Y los 
que no se sientan capaces para 
ello, no deben entorpecer el ca¬ 
mino a los que se han impuesto 
labor tan ardua y de tan fecundas 
realizaciones, que sin duda alguna 
proporcionará la oportunidad de 
destacar Valores y virtudes que por 
una u otra causa, permanecen en 
el olvido. 

Por lo tanto es deber de todos 
los componentes de la colectivi¬ 
dad, hombre o mujer librar el ca¬ 
mino de obstáculos y sinceramen¬ 
te coadyuvar a esta obra que es 
nuestra justa causa. 

Cándido P. Sánchez 


la expresión,— que la voz de otro 
periódico resonaría en la quietud- 
de nuestra vida social, en cuyo 
ambiente, no surge una iniciativa 
siquiera que justifique nuestra exis¬ 
tencia. No sólo nuestra existencia, 
sino también el grado de cultura a 
que hemos llegado, y que valga 
a eso, modestamente, pero segu¬ 
res de lo que significamos, pode¬ 
mos afirmar que el progreso del 
país en muchos aspectos ha teni¬ 
do en los elementos de nuestra ra¬ 
za colaboradores inteligentes y es¬ 
forzados. Entonces debemos re¬ 
solver de una vez el problema social 
que tanto nos inquieta y que ha 
sido siempre el norte de nuestras 
aspiraciones. 

Una colectividad como la nues¬ 
tra, tan numerosa, en la que figu¬ 
ras o más bien dicho, elementos 
universitarios de gran valer inte¬ 
lectual, se distinguen y se impo¬ 
nen ante propios y extraños, debe 
imponer en el espíritu de las ma¬ 
sas aquel ideal al que no llegamos 
seguramente por falta de solidari¬ 
dad y de perseverancia. ¿Que cual 
es ese ideal?... Pues nuestra perfec¬ 
ta organización social. La moral, 
la inteligencia y la solidaridad nos 
presentará ante el mundo como 
una fuerza superior capaz de de¬ 
fender en todas las manifestacio¬ 
nes de la Vida* nuestros intereses 
colectivos. 

«Nuestra Raza» ha llegado ya 



NUESTRA fíAZA 


5 


DECIAMOS AYER... 


Adelante ! que por poco se empie¬ 
za. El mañana explendente, con sus 
luces y sus primicias, traerá inde¬ 
fectiblemente para nosotros — los 
que hoy nos exponemos con nues¬ 
tros pobres escritos a las sonrisas 
escépticas — una más rigurosa dis¬ 
ciplina intelectual, que ha de mol¬ 
dear prácticamente nuestras con¬ 
vicciones, nuestros conocimientos, 
corrigiendo loa errores en que 
incurramos hoy debido a ser dema¬ 
siado novicios. 

Nuestra Raza, Octubre de 1917 


con sus ideas a todos los rincones 
donde la sociedad vive y piensa. 
Así, pues, cuenta con armas pode¬ 
rosas para triunfar. 

Anhelo con todo mi entusiasmo 
que sus inteligentes redactores ten¬ 
gan en ese triunfo una merecida 
compensación a sus desvelos y sa¬ 
crificios. Este es mi saludo y mis 
augurios. 

Aguedo Suares Peña 
Noviembre 1933. 


Sonriente Aurora 


Ante la nueva evolución que ca¬ 
pacitados cerebros han sabido im¬ 
primir a nuestra colectividad po¬ 
niéndonos en una cumbre, muy 
alta de honor, yo con mi más cᬠ
lido regocijo, deshojo mi pensa¬ 
miento a lo largo de esta nueva 


caravana familiar a que nos ire¬ 
mos uniendo con los grandiosos 
esfuerzos de la revista «Nuestra 
Raza», órgano que nos escudará 
en todo nuestro camino, forman¬ 
do así una larga cadena donde 
cada eslabón será un cerebro y 
una voluntad que nos unirá más 
fuerte. 

Nuestros corazones desde hoy 
deben latir al unisono con esta 
empresa si anhelamos alcanzar el 
agradecimiento de las generacio¬ 
nes venideras. 

Debemos presentarnos con el 
máximo Vigor no desmayando, no 
escatimando esfuerzos personales y 
unidos, forzando un haz de Volun¬ 
tades, elevarnos al sitial en que 
anhela colocarnos con sus esfuer¬ 
zos ef cuerpo redactor de esta re¬ 
vista que nos espuda con altísimo 
honor y nos brinda los destellos de 
su iluminación, clarificando el sen¬ 
dero e incitándonos a caminar fir¬ 
mes y altivos en la nueva senda 
de progreso. 

Me cuento entre todos los que 
auguran el grandioso aconteci¬ 
miento que en breve nos coronará 
de satisfacción y colocará en un 
peldaño más alto a nuestra colec¬ 
tividad. 

Ha llegado la hora en que se 
nos llama a reunimos y todos de¬ 
bemos cumplir con nuestro sagra¬ 
do deber, presentándonos y ocu¬ 
pando el puesto de lucha que nos 
indiquen. 

Jorge Gregorio Betón 

Montevideo, Octubre de 1933. 



b NVESTti ARAZA 

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“SON NUESTR AS IDEAS Q UE PASAN.;.” 

IvA CONPKREJNCIA SOBRE ^ANSINA” 


No mueve a nuestra pluma al comentar la conferencia pronunciada por el mayo 1 * 
Basedas, el 16 del actual, sobre la personalidad de «Ansina<', ningún prurito de vani¬ 
dad, ni mucho menos nos acucia el legítimo orgullo de ver ratificadas por otras men¬ 
tes menos bisonas que las nuestras, patrióticas aspiraciones que hace más de tres 
lustros, por la prensa diaria y en toda oportunidad que la hallamos lícita, propicia¬ 
mos, la reivindicación histórica, como un justo débito, que la Historia Nacional, 
adeuda a nuestra raza. 

«Ansina,», el leal servidor del Protector de los pueblos libres es un héroe-sím¬ 
bolo de la fidelidad de una raza, que, a todas las latitudes en que fué arrojada, ya 
sea, como medio de una dura explotación, o como aligamiento, de la formación de 
una nueva raza, ( fundidas sobre las aborígenes, ella siempre dió, el más palmario 
ejemplo, de ser sumisa servidora a los ideales de las patrias libertades. Incuestio¬ 
nablemente, «Ansina», como todo héroe que culmina en la planicie de la inmorta¬ 
lidad, ocasiona, la más depuradora de las discusiones; pero ello no amengua en un 
ápice, su recia figura digna de la veneración histórica conque los pueblos ofrendan, 
a los que todo lo dieron por las libertades patrias. 

No cabe el más mínimo discurrir, cuando se analiza la personalidad de «Ansi- 
11 a», en su actitud heroica de acompañar a < su general» en la internación hospita¬ 
laria, que Artigas solicitaba a don Manuel Francia, máxime cuando es demasiado 
sabido que no eran los sistemas de gobernar del Padre-Dictador, una segura pren¬ 
da de suavidad ni bonanzas. Los que exigen—no sabemos a qué título,—una acción 
heroica de «Ansina» que supere o iguale la acción de «Falucho*, caen, sin querer¬ 
lo o a sabiendas, en la fragilidad del sacrificio colectivo, impuesto la mayor de las 
veces a un núcleo, con la deliberada y fría aceptación de un continuado y heroico 
sacrificio, como lo fué el de «Ansina», al acompañar durante treinta años al viden¬ 
te de las libertades de los pueblos, con la idéntica sumisión y abnegada constancia 
en el glorioso ostracismo, como si fuese el conductor de pueblos y redentor de pa¬ 
triotas muchedumbres, de las horas de acción gloriosa. ¿Que «Ansina* no fué un 
soldado de hecho guerrero glorioso? Sin ninguna discusión lo reconocemos; pero 
todos x convendrán con nosotros, en que fué * Ansina»: un girón del pueblo oriental, 
que magnificó con toda nitidez, las asperezas del voluntario ostracismo del Patriar¬ 
ca, ¡ V, he ahí, su alto mérito ! Y esto fué lo que en concreto, reconoció el confe¬ 
rencista, como también así exige nuestra raza desde 191S y es lo que hoy el pa¬ 
triotismo de todos lo reconoce. 

¿ Qué es necesario reimpatriar al solar nativo, esas gloriosas cenizas ? Ello 
también, es el firme propósito de nuestra raza, que en la Asociación «Ansina» tiene 
el potencial generador de tan plausibles y patrióticos propósitos, después de haber 
alcanzado en el año 1923: inculcar en el pueblo con sus patrióticos afanes la libe¬ 
ración del anonimato histórico, a la personalidad del oscuro soldado, que simboli¬ 
za en las constelaciones de las glorias americanas, la grandeza del alma de una raza. 
Y, dentro de esos patrióticos y justicieros motivos, nos brindó la Asociación Pa¬ 
triótica del Uruguay, por intermedio del conferencista mayor don Anibal Basedas, 
la oportunidad, de ver ratificadas y ampliadas, nuestras vehementes aspiraciones, que 
vuelven a tomar actualidad y firmeza de realización, confirmando en los hechos la 
sentencia de Lamartine, que nos sirve de epígrafe, para nuestro comentario. 

Es de agradecerse, con los más calurosos plácemes, el justiciero homenaje que la 


NUESTRA BAZA 


7 


Asociación Patriótica, rindió a «Ansina^, con la conferencia de tan brillante diser¬ 
tación, que pronunció el mayor Basedas sobre el héroe olvidado, que día a día 
acrece su personalidad. Y ahora como justo broche, recordemos: que la glorifica¬ 
ción de «Falucho» en el 1896, con su monumento público de granito y bronce, fue 
obra gestada por hombres de nuestra raza, que el pueblo argentino hizo suya; y 
que también es obra de hombres de nuestra raza la develación del anonimato his¬ 
tórico de «Ansina», que el pueblo uruguayo hoy hace suya. 

Pero, aprovechemos la coyuntura del tópico y justo es que concordemos: que 
una acción de reivindicación histórica, — cualquiera que sean las disonancias pre¬ 
vias que tenga para su consagración,—necesita, no sólo de la fuerte voluntad de 
un púcleo de hombres, sino, que es necesario que cuente con el apoyo de todos, 
porque la indiferencia solo la genera el egoísmo. 

La hora de la justicia llega, y es necesario que nuestra raza, auné todas sus 
dispersas energías. 

Petronio 

Próxima Velada Hombres célebres 


El cuadro dramático de aficio 
nados «Artigas», anuncia una nue¬ 
va presentación para el 15 de Di¬ 
ciembre. Sabemos que se trabaja 
afanosamente en los ensayos, ig¬ 
norando el programa a interpre¬ 
tarse. Aunque hemos de llegar al¬ 
go tarde nos atrevemos a indicar 
a su entusiasta director señor Ala¬ 
mo, la conveniencia que habría en 
que nuestros cuadros de aficiona¬ 
dos llevaran a 1a. escena obras de 
autores nuestros. Sería la oportu¬ 
nidad de hacerlos conocer, com¬ 
pensaría el esfuerzo y estimularía 
la dedicación futura de los congé¬ 
neres dados a esa clase de litera¬ 
tura.— El señor Alamo que como 
nosotros conoce la existencia de 
esas obras, ¿por qué no las soli¬ 
cita para leerlas y luego ensayar¬ 
las para llevarlas a escena? 

Es necesaria la acción desinte¬ 
resada de todos a fin de imponer 
nuestros valorep. 



BOOKER T. WASHINGTON, nacido 
en el estado Virginia ( E. U. A.) el año 
1858 fallecieftdo el 14 de Noviembre de 
1915 en Tuskee (Alabama). En el próxi¬ 
mo número publicaremos su biografía. 



8 


NüE8TBA BAZA 



MARIO RUBE CUSTODIO Pl- 
NHEIRO que el 12 del contente 
cumplió 3 años 


EUGENIO A. ROCHA 

activo agente de nuestra revis¬ 
ta en la ciudad de Maldonado 
y elemento de destacada actua¬ 
ción dentro de la colectividad 
en aquella región. 



















NUESTRA RAZA 


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10 


NUESTRA RAZA 



Al viejo Cizne del Juncal 

Ya antes de ahora sentí adver¬ 
sión hacia los- pinches, aunque es¬ 
tos no pinchen! Lo declaro; no por 
aquello de que los árboles grandes 
cubren y hacen sombra a los chi¬ 
cos, sino porque Robledo, el indio 
que criamos en casa y, que como 
ustedes habían notado la va de... 
escribidor, ayudante en la redac¬ 
ción de esta «revista» y, puede 
que de alguna otra! 

Audaz el tapecito ! Observando 
el gran lienzo en que trabajó sin 
trabajar como en las oficinas pú 
blicas, ha dicho ayer.. sí ayer...; no, 
hcy ha dicho: 

Nía - usted debe reproducir en 
la tela figuras (vivas) que inevita¬ 
blemente lian de aparecer tal co¬ 
mo son, reales y raros ejemplares 
de la especie humana... porque és^ 
ta representa a don Perfecto, aque¬ 
lla de que no es don perfecto, y en 
fin, todos feos que gracias a el.... 
destino viven todavía y, que repito 
son personas desposeídas de toda 
belleza, convengamos señor! que 
todos carecen de estética, viejo 
molde en que parecían vaciar a los 
antiguos y que hoy forma un prin¬ 
cipio básico de sugestión en las 


gentes que se preocupan tanto de 
ella...tanto, que ya ni comen para 
completar el mural. Lo miré! que¬ 
dé mudo, quise ofuscarme, pero 
como ese—cómico—flaco, muy en 
su hora hoy en la cinematografía^ 


£. : , 


abrí los 



ojos, en lo 
que pude, 
alargué la 
cara, y., reí 
a carcaja- 
das.Riendo 
siempre 
pensé: qué 
sabe Roble 
do de arte, 
de mode¬ 
los,de esté¬ 
tica, si es 
un indio q’ 
criamos en 
casa! Y pa¬ 
ra malpa- 
rar a este 
• insignifi¬ 
cante, haré 
la VII figu¬ 
ra, sirviéndome del modelo que 
corresponde, que por ser hombre 
no es fina expresión estética, pero 




.V V K & T R A R A Z A 


il 


tiene el mérito de ser un ático 
amador de la belleza y; esto ya 
significa algo mucho; tipo ideal en¬ 
tre los tipos—pues piensa, ha vi¬ 
vido y vive entre ellos. Por eso 
asegura: «Las letras de molde...so¬ 
bre ellas he dejado un pedazo lar¬ 
go de mi vida 

Mi modelo vivo, así dice Roble¬ 
do, que tentaré reproducir tan fiel¬ 
mente como me sea posible, es 
gaucho como Caldera el de los 5 
arbolitos; como él tradicionalista, 
prefiere al traje pueblero, la vesti¬ 
menta que usaban aquellos criollos 
en la época anterior a la inmigra¬ 
ción gringa; y así lo tratamos en 
la alpillera, tal cual nos lo presen¬ 
ta en caricatura, el ágil lápiz del 
maquinista Cabrera. Todo largo, 
fino, bien plantado, la cabeza cu¬ 
bierta con un chambergo claro, «ti- 
rau hacia atras, como planchada 
contra el mate el ala d’alante» 
camisa blanca, remangada hasta los 
codos, chiripá negro, bota de po¬ 
tro que hace más chicos y elegan¬ 
tes los ci...m¡en...tos; en la mano 
mala deKcuchillo se desperezan los 
rollos de un trenzau, largo como 
mi esperanza !— Nía 


Los, que alientan 

Punta del Este Octubre 26/933.— Se¬ 
ñores redactores de Nuestra Raza.— 
Al ser poseedor, por intermedio del 
gran amigo Eugenio A. Rocha, del 3er. 
número de la revista Nuestra Raza, 
bajo tan preclara dirección, me complaz¬ 
co enviar por intermedio de estas lí¬ 
neas, mis humildes saludos y felicita¬ 
ción, pues en su material condensa to¬ 
do el esfuerzo que se realiza en pro 


de nuestra colectividad.— Por estos la¬ 
res ha vuelto otra vez, a reverdecer el 
entusiasmo ya extinguido, pues ignoro 
si están informados de la constitución 
de una sociedad «Unión Fernandina.— 
Eos buenos hermanos de sangre de 
San Carlos y Pan de Azúcar, con su 
colaboración darán mayor firmeza ala 
estabilidad de esta novel institución. 
Reina gran entusiasmo y próximamen¬ 
te veremos realizado nuestro ideal que 
es la elección definitiva de la C. D. 

Sin otro particular a vuestras órde¬ 
nes S. S. S.— Héctor García. — (Faro 
de Punta del Esté). 

* * * 

Ha llegado a nuestra mesa de Re¬ 
dacción, artísticamente encuadernada 
la revista NUESTRA RAZA, órgano 
de la colectividad de color. 

Al agradecer la remisión délos ejem¬ 
plares de NUESTRA RAZA llamada a 
defender las aspiraciones de esa apre¬ 
ciable estirpe de gente de color cuya 
vida sé idéntifica con las glorias de la 
patria, nos, congratulamos én augurar¬ 
le muchos años de vida próspera. 

La Democracia y San Carlos 


Pic-nic familiar 


Patrocinado por el centro «Bel- 
vsder», de reciente fundación—del 
cual es presidente el señor Brígi- 
do Fernández, —se realizó el 12 
del mes en curso, en las adyacen¬ 
cias del Prado, un pic nic familiar 
al que acudió un crecido número 
de familias de nuestra colectividad. 
Se bailó animadamente hasta las 
postrimerías de lá tarde en medio 
de perfecta armonía y corrección. 
Hubo también parte oratoria a car¬ 
go del compañero Cabral quien en 
nombre del centro «Belveder», -di- 
rijió la palabra a los concurrentes 





¡s f ft 3 ® %. 1 í® 1 

Llevo, en la nave de mis sueños sin limites, 
hacia el puerto propicio de la esperanza tónica 
una carga infinita de ilusiones en germen . . . 
Fabulosa fortuna de un Sultán 
bosquejado en «Las mil y una Noche» ! 

Traeré en el viaje de retorno 
sutiles pensamientos 

tejidos en la urdimbre de encajes de bondad. 

Un haz de espigas de oro 
de amor supremo 
y un laurel de fé ...! 

Férvido anhelo de partir 
por las rutas ignotas del destino 
entre altas marejadas de inquietud 
que mecen mi honda ansiedad 
de soñar y pensar...! 

¡ Perennes viajes de mi nave azul 
en mis fecundos sueños de idealidad suprema! 

¡ Partir con ilusiones y retornar ufano, 

con los ojos llameantes y las manos henchidas 

de los eternos frutos de amor y de esperanza. ' 

I. José Gares 

Montevideo, Sstiembre de 1933. 





'm üiís 

Para «Na es ira Paz a» 


Naciste hoy y morirás manaña 
Para tan poco ser ¿quién te clió vida? 
Para tan poca Vida estás lucida 
Para ser débil como un lirio estás lozana. 

Te ha engañado tu belleza vana, 


Pronto tus esperanzas verás desvanecidas 
Porque en tu pureza está escondida. 

La mano de la muerte muy temprana. 

Cuando de tu planta te corte débil mano 
¡un tibio aliento acabará tu suerte! 

Oculta tu hermosura ¡empeño vano! 
Porque sino anticiparás tu muerte! 

María K. Pintos 

San Carlos» 



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CIIAm. 

Recordando a U. en el 6.° aniversario de su muerte 


I 

Vibra mi lira y su sonoro acento, 
lo escucho con unciosa devoción, 
pues se me antoja el eco de un lamento 
que vierte sin cesar mi corazón. 

Pero hay no obstante en esos sones bellos < 
algo que habla a mi espíritu de calma, 
y es que acaso son solo ella y ellos 
los únicos amigos de mi alma. 

II * 

Llevo siempre grabada en la retina 


la dulce faz de la mujer aquella... 

La recuerdo y mi mente se ilumina 
y la imaginación corre tras ella. 

Siento su voz que me habla acariciante 
y suave en mi oído se desliza; 
cierro los ojos... veo su semblante 
y la idea su imagen corporiza. 

Oigo el rumor de sus gentiles pasos, 
resuena en mis oídos su reir, 
de su cuerpo el calor siento en mis brazos 
y el corazón aumenta en su latir.. 


III 



Ella está en mi espíritu, mi alma y mi mente, 
la encuentro en el aire que inhalo y respiro 
está en el espacio, está en el ambiente 
y en todas las cosas que siento y que miro. 

En la flor lozana, que el aire perfuma, 
en la tenue brisa que al rodar es canto, 
en el día, en la noche, oscura o de luna, 
allí está!... lo mismo que en mi risa o llanto. 

Ella está en los trinos que elevan las aves. 
Está en los susurros del viento y los ríos, 
está en el silencio de las horas graves, 
y en las inquietudes de los sueños míos. 

Ella está doquiara va mi pensamiento, 
cual la verde hiedra a mi alma adherida. 

Ella está en mis penas, está en mi alegría, 
y está en todas partes donde yo me encuentro 
porque está en mi Vida... 



P. E. B. 

Montevideo, Noviembre 1933. 



Fácilmente la reconoceréis. Es una 
de las jovencitas más destacadas de la 
colectividad. Alta, sumamente simpática, 
se destaca por su exquisita gracia y dis¬ 
tinción y por esa atracción que irradian 


sus grandes ojos sofiañores de mirar bou 
dadoso motivos más que suficientes para 
cosechar las simpatías con que tan me¬ 
recidamente cuenta. Vive en una pinto¬ 
resca quintita de nuestros alrededores la 
cual sirve de apropiado mafeo a su es¬ 
píritu romántico. Su primer nombre se 
inicia con la letra L aunque todos la 



nombran por el ¡segundo que es el mis¬ 
mo que el de una gran poetisa uruguaya 
pronunciado en diminutivo y su apellido 
comienza con la cuarta vocal. Tiene su¬ 
mamente entusiasmado a cierto joven 
que está empleado en las inmediaciones 
de la Plaza Libertad el cual es* muy 
aficionado al Volante. Hay quien dice 
que ella se manifiesta una escéptica res¬ 
pecto al amor pues no hace mucho ha 
sufrido un desengaño. ¿Quién lo sabe? 
El caso .es que ella parece ignorar la ad¬ 
miración* que despierta y que tiene a 
más de un corazón aprisionado. 

Enigma . 


Desde San Carlos 


Festejando el Día de la Raza 


Por haber llegado esta corres¬ 
pondencia cuando nuestra revista 
ya .estaba impresa, hemos tenido 
que dejar, muy apesar nuestro, 
para este número, la publicación 
de la crónica que se leerá ense¬ 
guida, enviada por el señor Mar¬ 
tín A. Pintos. 

El Domingo 15 de Octubre tuvo 
lugar en ésta un gran baile, que 
estaba anunciado para el día 12 
de Octubre, no habiéndose rea¬ 
lizado en esa fecha por el mal 
tiempo reinante. 

Este baile se llevó a cabo bajo 
os auspicios de la “Comisión de 
Damas Carolinas” de la cual es 
presidenta la señora Juana D. de 
Silveira y secretaria la señora Ce¬ 
lia Núñez. 

Antes de dar comienzo a la par¬ 
te bailable, hicieron uso dé la pa¬ 
labra los señores Benito Silveira 
en nombre de la “Comisión de 
Damas Carolinas” y el señor Héc¬ 


tor García en representación de 
las damas de la ciudad fernan- 
<dina. 

La señorita. Maruja Techera, 
con esa gracia que caracteriza a 
las chicas de la ciudad Carolina, 
usó de la palabra, siendo al ter¬ 
minar, largamente aplaudida por 
la selecta y numerosísima con¬ 
currencia. 

La parte bailable estuvo a car¬ 
go de una bien disciplinada orques 
- ta típica bañándose en un am¬ 
biente de suma alegría basta las 
primeras horas del día siguiente. 
En resumen, todo un gran acon¬ 
tecimiento social. 


Hemos recibido una correspon¬ 
dencia que nos envía el señor Be¬ 
nito Silveira, activo . agente de 
Nuestra Raza en la ciudad de 
San Carlos, la que publicamos 
muy complacidos: 

El día 21 de Octubre, el Centro 
Union Fernandina” realizó un 
gran bañe .para sus asociados, 
siendo gentilmente invitadas las 
señoras que componen la “Co¬ 
misión de Damas Carolinas, las 
que me piden baga llegar hasta 
su digno presidente y demas com 
ponentes de ese Centro, por in¬ 
termedio de Nuestra R a za, sus 
más calurosas felicitaciones por 
el éxito obtenido en esa fiesta y 
al mismo tiempo agradecen las 
múltiples atenciones de que fue¬ 
ron objeto por parte del presi¬ 
dente de ese Centro y de la en¬ 
tusiasta y caballeresca juventud 
íemandina y hacen votos para 
que el más franc<v éxito siga co- 




N U E S T R A R A Z A 


15 


roñándolo, como hasta ahora, to- Saluda a todos los componen- 

dos los actos sociales que reali- tes de esa revista, 

cen en el futuro. Benito Silveira. 



Por SELVA 


ONOMASTICOS 

Cumplió anos el 5 del corriente la se¬ 
ñorita Chela Rocha Alvariza. Con tal 
motivo pasaron a saludarla un crecido 
número de amigos y familiares, pasándo¬ 
se momentos de agradabilísima sociabili¬ 
dad. Entre los concurrentes pudimos 
anotar a las señoras: Elena B. de Rocha, 
Luisa E. de Gutiérrez, Matilde R. de Gu¬ 
tiérrez y Dominga A. de Rocha; Srtas: 
Dora Tejera, Chela y Obdulia Rocha Al¬ 
variza, Eva, Maruja y Evangelina San¬ 
tos. Esther Tabarez, Nena Gutiérrez y 
Teresa Silva; Sres, Casimiro y Ceferino 
Gutiérrez y Eugenio A. Rocha. 

—Con motivo de homenajear a la se¬ 
ñorita Lucila Núñez Barrios, que el 31 
ppdo. cumplió años, un grupo de sus 
amistades pasó por su domicilio. Se hizo 
música, bailándose un buen rato en me¬ 
dio de la más franca alegría. Luego se 
hizo los honores a un bien servido buf¬ 
fet, en donde lucía como pendant un 
hermoso ramo de flores. Entre otras vi¬ 
mos a las familias Paez de Barrios, Ba¬ 
rrios de Núñez, Sánchez de Barrios, Es¬ 
calada, Díaz, etc. 

—Festejó su onomástico la señorita 
Coca González en cuyo honor se reali¬ 
zó una hermosa fiesta. 

—Celebró su cumpleaños el 16 la se¬ 
ñora Rufina Sánchez de Barrios. Por 
tal motivo fué muy visitada por sus re ■ 
laciones recibiendo múltiples obsequios. 

—En plena lucidez de sus facultades, 
cumplió el 6 del presente 93 años la se* 
ñora Leonarda Ocampo. 

—Festejó su onomástico la preciosa 
niñita Elvirita Barbosa. 

—El 30 de Octubre festejó su onomás¬ 
tico la señorita Petrona Vázquez. 


CONCIERTO 

La señorita María del Carmen Alva- 
rez Arismendi dió un concierto vocal el 
6 del corriente por intermedio de la C 
x 8 Radio Jackson, obteniendo un ro¬ 
tundo éxito. 

BODAS 

El 4 del comente contrajo enlace la 
señorita María Elena Núñez con el se¬ 
ñor Héctor Ocampo. Deseamos a la no 
vel pareja eterna luna de miel. i 

—El 7 del Octubre conlrajo enlace el 
Sr. Héctor López con la Srta. Edonfilia 
González. 

VIAJEROS 

Con procedencia de Maldonado estuvo 
en Montevideo, visitando nuestra redac¬ 
ción, el señor Eugenio A. Rocha Lo 
acompañaban su señora esposa doña Ele- ‘ 
na Barrios y sus pequeños hijitos Min- 
guita y Oriol. 

ENFERMOS 

Debido a una imprudencia propia de 
su edad resultó lesionado en el frontal 
a consecuencia de una caída, el menor 
Adan Ulises Souza, quien hasta el mo¬ 
mento de escribir estas líneas su estado 
és de franca mejoría. 

—Delicada de salud la señorita María 
Elena González. 

BAUTISMO 

Realzóse el bautismo de la niña Ma¬ 
ría Isabel González, siendo apadrinada 
por la señorita Coca González y el Sr. 
Julián García Rondeau. 
NECROLOGICAS 

En Aiguá, Dpto. de Maldonado, falle¬ 
ció repentinamente, el caracterizado ve¬ 
cino señor Demetrio Dutra. 

Paz en su tumba. 








16 


NUESTRA RAZA 


fS Notas de Redacción f\ 

\<f 


e n nuestro próximo número—pues el tirano espacio nos imposibilita 
hoy— publicaremos una reseña del movimiento artístico dentro 
de la colectividad, desde su comienzo hasta la actualidad, recopilación 
de nuestro asiduo colaborador señor I. J. Gares. Dado los puntos que 
calza Nagel y su versación en la materia, nos permitimos recomendar 
a nuestros lectores dicho trabajo. 

Cemos recibido dos obras teatrales tituladas «La suprema ley» y «El 
■J Vagabundo», originales de los conrazáneos I. J. Gares y Roberto 
Cisneros.—Hemos leído ambas y de ellas tenemos óptima impresión, 
especialmente «La suprema ley» que pone sobre el tapete un proble¬ 
ma racial de suyo interesantísimo, que hará sensación en nuestro me¬ 
dio. 

I nsertamos en el presente número, dos colaboraciones de elementos 
nuevos que surgen recién, con todo el optimismo de su ju¬ 
ventud. Son ellos Cándido Sánchez y J. G. Berón, que hacen sus pri¬ 
meras armas en el periodismo. Nos place destacarlo por si ello sirve 
de estímulo a nuestra juventud tan apática ante estas manifestaciones 
de cultura que tanta falta nos hacen. — También publicamos un tra¬ 
bajo del señor A. Suárez Peña, elemento conocido en nuestros círcu¬ 
los sociales e intelectuales, lo que nos exhime de todo comentario. 

C a musa inspiradora de la Redacción — hemos nombrado a la espiri¬ 
tual Selva — acaba de cumplir sus 21 abriles. Ni uno más! Como 
no podía suceder de otra manera, en pleno hemos llegado hasta su 
domicilio a presentarle nuestros parabienes. Y Selva agradecía y son¬ 
reía ... no sabemos si por Elemito que nos quiso «epatar» con su pin¬ 
ta de Adonis, o por Ernestito que tuvo la ocurrencia de presentarse 
con un «lazo» . ..por Pilarcito, que parafraseaba a Roxlo en aquello 
de: «Quiero tus rizos espesos — que huelen a hiedra y ruda» ...o 
por Felicianito, que en violento rush se desplazaba por el lado de los 
palos... 

A la agraciada chica de. los 21 , ¡salud! 


Cizns devJüncai, 



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